Dradja

Los dradja son seres humanoides con rasgos dracónicos que se concideran a sí mismos como vasallos de los dragones. Fueron creados en las primeras eras por el dios-dragón Arkânon y desde entonces, son completamente leales a sus amos, a quienes protegen y adoran como dioses.

Su sociedad se centra alrededor de uno o varios dragones, los cuales emplean a los dradja como sirvientes fieles, guerreros, emisarios y asesinos. Establecen sus comunidades en las cercanías de las guaridas de los dragones a los que adoran y suelen funcionar como nexo entre éstos y las demás razas. El comportamiento de los dradja está muy influenciado por la personalidad del dragón que los gobierna y no es raro que dos tribus de dradja estén en guerra debido a las maquinaciones de sus amos. Para la mayoría de los dragones, los dradja son poco más que peones fácilmente reemplazables. Los dradja se ven a sí mismos como una extensión del poder de sus amos, y viven y mueren según sus designios.

Todos los dradja sienten gran orgullo por su raza y linaje y suelen demostrarlo al presentarse, enumerando a todos y cada uno de sus antepasados heroicos. Este orgullo es lo que los lleva a algunos a cuestionar la autoridad de sus amos y tratar de convertirse en figuras importantes de su linaje. Esos dradja buscan destacarse en cualquier actividad que realicen, sea el combate o las artes. Los dradja son una de las razas más competitivas y se toman muy a pecho las derrotas.

La mayoría viven sus vidas como sirvientes. Unos pocos destacan del resto y, cuando lo hacen, pueden suceder dos cosas. Algunos pueden ser recompensados por los dragones, convirtiéndose en sus campeones y protegidos. Otros son penados debido a que muchos dragones no desean que sus sirvientes se subleven. Las penas pueden ir desde la muerte (en ocasiones, la más leve), la deshonra de su linaje y, la peor de todas, el exilio. Ningún dradja soporta la idea de no tener la protección de los dragones y aquellos que son exiliados suelen buscar la muerte para redimirse. Unos pocos exiliados son rescatados por otros dragones de buen corazón e incorporados a su servidumbre.

Dradja

Arath Rhada